La Oración En El Nuevo Pacto: Cómo Jesús Nos Ha Dado Acceso Al Trono De Gracia

En el nuevo pacto que Dios estableció con el pecador a través de la obra redentora de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo, encontramos una de las más hermosas bendiciones de todas: el acceso al trono de gracia. Jesucristo nos ha abierto el camino para entrar en el presencia de Dios Nuestro Padre Celestial para que pidamos misericordia, liberación y bendición.

Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento contienen una amplia y ricas enseñanzas sobre oración. La verdad es que estamos llamados a orar a Dios. Estamos llamados a adorarle, alabarle, pedirle perdón, buscar Su dirección, darnos gracias por Sus bendiciones, pedirle la fuerza para ser obedientes, etc.

En el Nuevo Testamento, además, vemos profundizada la relación que existe entre nosotros y Dios como hijos Suyos. Cada vez que oramos, estamos confiando en Su promesa de salir a nuestro encuentro, interceder por nosotros ante el trono de Su gracia.

Jesús nos ha dado acceso al trono de gracia: En Hebreos 4:14-16, podemos encontrar una clara descripción de la gracia que Jesucristo nos ha otorgado con Su sacrificio, de la forma como somos invitados a acercarnos con confianza al trono de la gracia:

"Por tanto, tenemos un gran sumo sacerdote que penetró los cielos: Jesús el Hijo de Dios. Acerquémonos, pues, con sincero corazón y con plena fe, llenos de verdadera conciencia, para recibir la misericordia y hallar la gracia que nos ayude en la hora de nuestra necesidad.”

Esta Escritura nos muestra que Cristo nos ha dado un medio para acercarnos al trono de la gracia. Él nos da la capacidad de tener confianza para acercarnos al trono de Dios nuestro Salvador, en vez de tener temor.

Nuestra posición como hijos de Dios, nos permite acercarnos a Él en oración con confianza, sin ninguna condición. A través de Jesús, somos invitados a acercarnos al Padre para que supliquemos sus bendiciones y misericordia. Nuestras oraciones son escuchadas por el Todopoderoso, y Él responde con misericordia.

Dios nos ha proveído de la capacidad de orar y de acercarnos a Él para compartir nuestras alegrías y tristezas. Él quiere que tengamos conversaciones con Él cada día, que le contemos lo que está pasando en nuestras vidas y que le ofrezcamos nuestras peticiones.

Christianos, estamos llamados a aprovechar esta bendita oportunidad de acercarnos a Dios a través de la oración, para que recibamos llenura de gracia y misericordia.

  • Cristo nos ha dado la oportunidad de acercarnos al trono de la gracia.
  • Nuestras oraciones son escuchadas y respondidas por Dios
  • Nosotros tenemos la capacidad de hablar con Dios a través de la oración.
  • Debemos aprovechar esta bendición de acercarnos a Dios.
Índice
  1. [Parte 1] La Victoria De Cristo Sobre El Poder Del Dinero
  2. LA GLORIA DEL NUEVO PACTO (Parte 1) - John MacArthur
  3. Preguntas Relacionadas
    1. ¿En qué consiste la oración en el nuevo pacto según Jesús?
    2. ¿Cómo nos ha dado Jesús acceso al trono de gracia?
    3. ¿Qué se necesita para poder acercarse a Dios a través de la oración?
    4. ¿Qué promesas recibimos según la Biblia cuando oramos desde el trono de gracia?
    5. ¿Cuáles son los principales principios bíblicos que sustentan la oración desde el trono de gracia?
  4. Conclusión

[Parte 1] La Victoria De Cristo Sobre El Poder Del Dinero

LA GLORIA DEL NUEVO PACTO (Parte 1) - John MacArthur

Preguntas Relacionadas

¿En qué consiste la oración en el nuevo pacto según Jesús?

La oración es uno de los principales medios de comunicación entre nosotros y Dios. Es la manera en que nos acercamos a Él para expresarle nuestras necesidades y pedirle que esté presente en nuestras vidas. Según Jesús, el nuevo pacto es una forma más profunda de acercarse a Dios, una relación íntima y personal con Él. Jesús explicó este nuevo pacto de oración de la siguiente manera:

“Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor no sabe lo que su señor está haciendo. Les he llamado amigos, porque les he contado todo lo que mi Padre me ha dado a conocer.” (Juan 15:15)

En el nuevo pacto de oración Jesús nos recuerda que somos más que simplemente servidores de Dios; somos amigos de Él. Él no solamente quiere que le pidamos cosas; también nos invita a entablar una relación con Él. Él quiere que le contemos todo lo que hay en nuestros corazones y que le pidamos ayuda para vivir de acuerdo a su voluntad.

De esta forma, la oración en el nuevo pacto según Jesús consiste en:

  • Acercarse a Dios en una relación de amistad.
  • Compartir nuestros deseos y anhelos con Él.
  • Buscar su ayuda para vivir de acuerdo a Su voluntad.
  • Vivir una vida de gratitud hacia Él.

Cuando oramos en el nuevo pacto, no debemos simplemente enumerar nuestras peticiones; sino también entablar una conversación con Dios. Él nos invita a entrar en contacto con Él de forma íntima y personal, escuchar lo que tiene para nosotros, compartir con Él nuestras alegrías y tristezas, y buscar sus consejos para vivir de acuerdo a su voluntad. Él quiere que contemos todo aquello que hay en nuestros corazones, y que le pidamos que esté presente en nuestras vidas.

¿Cómo nos ha dado Jesús acceso al trono de gracia?

En los tiempos bíblicos, el trono de gracia era algo maravilloso e inaccesible para la mayoría. Afortunadamente para nosotros, Jesús hizo un camino a través de la cruz para permitirnos acceder a este lugar sagrado. Él nos ha dado la posibilidad de acercarnos a Dios a través de la fe.

Gracias a Jesús podemos acercarnos en oración, clamar y adorar a Dios sin ningún miedo ya que Él nos otorga sus bendiciones. Jesús abrió las puertas del cielo para que tengamos una relación íntima con nuestro Padre Celestial. Esta relación se basa en la fidelidad, la confianza y el amor, cosas que Jesús nos enseñó.

Con Jesús, puedes acercarte libremente al trono de gracia:

  • Confíale tus miedos, preocupaciones y dudas para que El reciba tu súplica.
  • Sé constante, ora todos los días, lee la Biblia e implora Su ayuda.
  • Agradece a Dios por todas las bendiciones que has recibido, elije confiar en Él.

Jesús nos ha dado acceso al trono de gracia y ahora podemos vivir la vida cristiana sin temor. A eso se le llama una relación verdadera entre un creador y un creyente, una relación de amor, de compasión y de perdón. Así es como nos lo ha mostrado el Señor.

¿Qué se necesita para poder acercarse a Dios a través de la oración?

Para poder acercarse a Dios a través de la oración es necesario tener una actitud de sinceridad, humildad y reverencia. Debemos acercarnos a Él con el corazón abierto y configurando nuestra mente a entender y recibir las respuestas que recibiremos.

Además, hay algunos pasos sencillos que podemos seguir para acercarnos más a Él a través de la oración:

  • En primer lugar, dedicar un momento para encontrarnos solos, preferiblemente en un lugar tranquilo sin distracciones.
  • Luego, tomar un tiempo para estar en presencia de Dios, dándole gracias por todo lo que nos ha dado y todo lo que haremos ese día.
  • Seguidamente, realizar la petición de nuestras oraciones. Puede ser algo grande o pequeño, debemos pedirle con fe y esperanza confiando en su respuesta.
  • Finalmente, rendirle gloria y honor a Dios a través de una alabanza y una oración de acción de gracias.

Es importante recordar que la oración es una forma de comunicarnos con Dios, entonces si deseamos acercarnos a Él de forma efectiva, tenemos que hacerlo desde el corazón.

También hay que tratar de no limitarse solo a peticiones, sino mantener una relación con Dios hablando cada día con él, así como cualquier otra relación. Y por último, es fundamental enfocarse en la Palabra de Dios para llenar nuestras vidas de su verdad e intenciones.

¿Qué promesas recibimos según la Biblia cuando oramos desde el trono de gracia?

Según la Biblia, cuando oramos desde el trono de gracia recibimos promesas de Dios. Él nos habla a través de su Palabra y nos anima a depositar nuestras necesidades en Sus manos.

Aquí están algunas de las promesas que Dios nos da cuando oramos desde el trono de gracia:

  • Dios nos responderá: “Todo lo que pidas en oración, creyendo, recibirás” (Mateo 21:22).
  • Serás bendecido con consuelo, aliento y dirección: “Tú me llamarás, y yo te responderé; me presentaré a ti, y te haré justicia” (Jeremías 33:3).
  • Dios proveerá tus necesidades: “El Señor es mi pastor; nada me faltará” (Salmo 23:1).
  • Dios te dará fuerza para vencer las pruebas: “No nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7).
  • Recibirás respuestas de Dios de maneras inesperadas: “Estaba en la cárcel un hombre llamado Sidrac, Misac y Abdénago, y el Rey los mandó a llamar. Entonces ellos salieron del fuego” (Daniel 3:20-21)

Cuando oramos desde el trono de gracia, experimentamos el amor y la presencia de Dios. Él nos trae más allá de lo que podemos ver para darnos nuevas esperanzas. También los consuela y les da dirección para sus problemas y situaciones. Podemos confiar en Su soberana voluntad y saber que Él siempre tiene mejores planes para nosotros.

Por lo tanto, las promesas de Dios nos recuerdan que hay una razón por la que debemos esforzarnos por orar. Cuando oramos desde el trono de gracia, podemos estar seguros de que Dios escuchará nuestras oraciones y nos dará lo que es mejor para nosotros.

Es hora de que descubramos los planes maravillosos que Dios tiene para nosotros y caminemos firmemente sobre la roca de Su infinita misericordia.

¿Cuáles son los principales principios bíblicos que sustentan la oración desde el trono de gracia?

Los principios bíblicos que sustentan la oración desde el trono de gracia son los siguientes:

  • Dios está siempre disponible para atender las oraciones. En la Biblia se nos asegura que Dios de manera permanente está atento a nuestras súplicas, Él nos escucha y desea responder a sus hijos (Salmos 66:19; 145:18-19).
  • La oración desde el trono de gracia se realiza con humildad y en dependencia de Dios. No hemos sido creados para dominar sobre Dios, sino para servirlo. Por lo tanto, al acudir al trono de gracia es necesario hacerlo humildemente (Juan 4:24; Filipenses 4:6-7).
  • Es necesario buscar el perdón de los pecados. Si nuestros pecados nos impiden acercarnos a Dios, estamos obligados a reconocerlos, arrepentimos y buscar su perdón (1 Juan 1:9; Salmos 51:1-4).
  • No debemos cansarnos de orar. La paciencia y constancia son fundamentales para la oración, podemos confiar en que Dios nos escucha, atiende con amor y nos concede el milagro que tanto anhelamos (Romanos 12:12; Lucas 18:1-8).
  • La oración debe ser guiada por el Espíritu Santo. El Espíritu Santo nos ayuda a entender las Escrituras, nos guía en nuestra comunicación con Dios, nos muestra qué debemos pedirle y nos fortalece para perseverar en la oración (Romanos 8:26-27; Juan 14:16-17; Hechos 4:31).

Conclusión

Conclusión: La oración es un privilegio maravilloso que los seguidores de Jesús tienen por el nuevo pacto, pues le damos acceso al trono de gracia. A través de la oración podemos acercarnos a Dios y recibir de él ayuda, amor, consuelo, dirección y conocimiento.

Somos invitados a orar en todo momento, sin necesidad de ceremonias o preparaciones, pues podemos entrar en presencia de Dios sin restricciones. Esto nos permite tener una relación más profunda con Él, ya que nos brinda la oportunidad de acudir directamente al Padre de amor constante con un corazón dispuesto:

  • Orar con humildad
  • Buscar la presencia de Dios
  • Permanecer en él
  • Esperar su respuesta

El nuevo pacto nos ha dado la libertad de acercarnos a Dios a través de la oración, abriendo así un canal directo para establecer una comunicación constante con Él para nuestro bien. Por ello, hagamos de la oración una parte fundamental de nuestras vidas.

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